Aquí se hace presente una vez más el poder de la mente: mujeres que desean con tanta intensidad tener un hijo hacen que su cuerpo muestre los síntomas de un embarazo. Hormonas como prolactina, estrógeno y progesterona está relacionadas con los cambios físicos experimentados por la mujer en estos casos.
La confusión llega hasta el punto de sentir movimientos fetales en el vientre o ausencia de menstruación, síntomas indiscutibles de un embarazo, pero que para los embarazos imaginarios o pseudociesis no son más que las reacciones psicológicas ante el deseo descontrolado de ser madre ya sea por la presión social, por negación de la condición infértil o por problemas en la relación de pareja.
Para efectos de saber si realmente se está encinta, además del veredicto del ginecólogo, hay dos pistas infalibles:
