Para las fiestas de carnaval muchos tienen como destino favorito la playa. Volver de esta con un notable bronceado es fundamental, pero para lograrlo hay que tener en cuenta ciertas recomendaciones importantes para el cuidado de la piel.
- Antes de la exposición al sol se debe elegir el protector solar indicado, es decir, uno que prevenga manchas, envejecimiento prematuro, quemaduras o melanoma (cáncer de piel).
- El Factor de Protección Solar (FPS) del bronceador debe ser acorde a la cantidad de tiempo que estará el cuerpo bajo los rayos del sol, ya que este indica la cantidad de minutos que protegerá la piel. Para calcular la protección se multiplica el tiempo que tarda en broncearse la piel por el FPS. Por ejemplo, si la piel tarda en quemarse 20 minutos, un FPS del número dos protegería 40 min. (20 x 2); mientras que uno con FPS del número 30 dará 600 min. (20×30).
- Evitar exposiciones prolongadas al sol durante las 12:00 de mediodía y las 4:00 de la tarde. A esas horas las radiaciones UV son más intensas.
- Tomar sol en sesiones cortas de cinco minutos estimula la melanina, compuesto natural de la piel que la protege de los rayos UV equilibrando el nivel de bronceado.
- Los protectores naturales por excelencia son: las zanahorias, los melocotones, los kiwis, las naranjas, las fresas, la calabaza y las verduras de hoja ancha. ¡Úsalos!
- Exfoliar la piel antes del broceado hará que quede de un tono más uniforme. Una forma sencilla de exfoliación es masajear la piel con movimientos circulares con la ayuda de una esponja.
