Atrévete a besar sin pedir permiso.
Atrévete a romper el alambre de púas que te aprisiona el corazón.
Atrévete a mirar los ojos delatores de sabiduría.
Atrévete a hablarle al silencio.
Atrévete a tocar puertas equivocadas.
Atrévete a creer en barcos de papel.
Atrévete a reír, deja de rezongar.
¡Atrévete a vivir!, si no, por favor, muere ya.
