Medios digitales, encargados de ofrecer información de forma prácticamente instantánea, con periodistas de universidad y/o de vocación tras un computador produciendo verdades sin horario alguno pero con intereses monetarios realmente diminutos pues, estos grandes del periodismo actual, parecen concentrarse únicamente en saciar la sed informativa de todo usuario cibernético y descuidan su sed propia de comercio.
Según un estudio publicado por James Breiner a través del portal de FNPI revela que, luego de analizar 150 medios periódisticos digitales, se encontró que la gran mayoría de los medios digitales descuidan e incluso evitan el área comercial.
De esta manera, señala que en algunos medios digitales, esta falla se traduce como una falta de dirección a la importancia de generar ingresos y en otros casos, un exceso de optimismo al creer únicamente que la calidad de contenido será transformada en dinero. Se podría decir que es una especie de absoluta indiferencia en la sostenibilidad del medio, con una actitud de “es suficiente con decir la verdad”.
Michael Meyer, periodista de la Columbia Journalism Review, aconseja que “alguien en un medio periodístico tiene que hacerse cargo de ventas y marketing. Ganar dinero no es una actividad sucia y a la gente hay que pagarle un salario digno“.
