Un estudio publicado en Journal of Medicinal Chemistry, asegura que usando una vitamina B12 como camuflaje de la hormona PYY, la puede hacer pasar por el sistema digestivo sin ser destruida y llegar a la sangre “intacta”, para ayudar a personas en la reducción del peso corporal.
Con este mecanismo, afirman los investigadores, se podrá producir un goma de mascar o tableta que, ingerida luego de una comida balanceada, pueda suprimir el apetito del consumidor hasta su siguiente comida, batallando así contra la temida ansiedad.
La hormona PYY es un compuesto que liberan las células del tracto gastrointestinal en respuesta a la alimentación, cuando la gente come se libera PYY de forma natural en su corriente sanguínea. La cantidad de PYY que se libera se incrementa dependiendo del número de calorías que se consuman. Es decir, entre más come una persona, se incrementa su nivel de PYY en la sangre y se reduce su apetito.
Según Notizulia, experimentos en los que se inyectó una infusión de PYY de forma intravenosa a un grupo de voluntarios tanto obesos como no obesos se observó una reducción en el número de calorías que ambos grupos consumían.
No obstante, los investigadores explican lo poco práctica de recurrir a inyecciones intravenosas para ayudar a la gente ap erder peso, logrando conseguir al fin la forma de consumir oralmente la hormona PYY sin que ésta fuese destruida por los ácidos gástricos: El nuevo método diseñado por el equipo del doctor Doyle logra “disfrazar” a la hormona PYY con la vitamina B12 para que pase por el sistema digestivo relativamente ilesa.
Ahora, los científicos están trabajando en la forma de insertar el sistema de vitamina B12 y PYY a un chicle o tableta oral para crear un suplemento nutricional para ayudar a la gente a sentirse llena y adelgazar.
