La piel cumple un proceso de descamación espontánea cada 28 días. Esto con la intención de desechar las células muertas y darle un aspecto terso. Como forma de anticipar esa etapa, la cosmética propone el peeling o exfoliación, una técnica antiquísima de regeneración del tejido y estimulación de la producción de colágeno en la piel.
Los centros estéticos ofertan el procedimiento entre sus planes de belleza. Sin embargo, hacerlo en casa también es viable, pues se gasta menos y los productos son totalmente naturales.
Mascarillas de exfoliación las hay de muchos tipos. En este caso recomendamos una a base de tomate, un valioso astringente para el rostro.
Exfoliación tomatada
Se necesita un tomate maduro, el zumo de medio limón y dos cucharadas de azúcar.
Hacer del tomate papilla, agregarle el azúcar y el jugo del limón.
Hecho esto se cubre el rostro con la mezcla dando masajes circulares. Se deja actuar durante 15 minutos y después de este lapso se retira con agua fría para cerrar los poros, que es el principal objetivo de la exfoliación.

Jajajaja…
No puedo a veces con tus artículos Marlyn!..
Son geniales ;)
=) gracias. Hey me encantó el que escribiste sobre las madres hace poco (Y)
[...] Pueden usarse para mascarillas por su propiedad de exfoliar y suavizar la piel. [...]