La falta de electricidad y agua, los constantes cambios climáticos, la monotonía, los virus, la crisis… ¿te sientes deprimid@, estresad@, preocupad@? Afortunadamente no eres el/la únic@.
¡Anímate!
- Disfruta al máximo la energía solar, te permitirá sincronizar nuevamente tu reloj biológico. Al despertar abre tus persianas y camina mínimo 30 minutos antes de iniciar tu rutina diaria.
- Apuesta a una alimentación balanceada para luchar contra las infecciones. Consume porciones de frutas cítricas (vitamina C), verduras (provitamina A: radicales libres), carnes blancas (Omega 3: depresión), fibra, alimentos integrales y aceites de oliva, girasol, maíz, nuez, germen de trigo o soja (vitamina B y magnesio: estrés y cansancio). Si no eres asidu@ a los regimenes alimenticios, no te preocupes, toma por un mes o dos un complejo vitamínico. No olvides consultar a tu médico.
- ¡Consiéntete! Añade a tu vida una sesión de masajes. Esta popular práctica oriental te ayudará a relanzar la circulación de la energía vital y a liberar un poco el estrés, gracias a la estimulación de ciertos puntos específicos del cuerpo. Calcula la sesión entre 100 y 250 bolívares fuertes.
- Practica cualquier tipo de ejercicio al menos tres veces a la semana. Prefiere un deporte que realices por placer.
- ¡Ojo! Recuerda que puedes consolar tus penas con grasa o dulces, pero añadirás unos kilitos adicionales a tu depresión.
- Aléjate de ese círculo vicioso para que escuches, en pocos días, el recitar de los pájaros, aprecies el florecer de las flores y observes el final del túnel.

